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Claudia Mantilla Durán
Diccionario Anarquista de Emergencia
Entrevista con el poeta Juan Manuel Roca y el titiritero Iván Darío Álvarez LOS INSUMISOS
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Hay que prender hogueras de resistencia frente a esos autoritarismos, hay que luchar por la libertad, sobretodo cuando la libertad está como la naturaleza, en peligro de extinción.

En tiempos en los que disentir resulta sospechoso, encontrar un Diccionario Anarquista de Emergencia en una librería o en una biblioteca, o más aún, en las manos de un lector, es una incitación libertaria. En la pasada Feria Internacional del Libro de Bogotá conversamos con Juan Manuel Roca e Iván Darío Álvarez, autores del Diccionario Anarquista de Emergencia.

¿Por qué un diccionario?, y ¿por qué la precisión: Diccionario Anarquista de Emergencia?

JM: Hay una gran cantidad de diccionarios: filatélicos, etimológicos, de gestos; entonces, ¿por qué no hacer un diccionario anarquista? Lo hicimos por dos motivos: uno, por hacer un mentís a quienes piensan que el anarquismo está vinculado a una esfera del terror y nada más y, otro, por el divertimento. Pasamos momentos gratos, compartiendo las nuevas “esquirlas” que íbamos aportando, a través de lecturas, relecturas, y de encuentros al azar porque el azar también es anarquista. Y, ¿por qué de emergencia?, porque cuando hay una encerrona histórica, una encrucijada social tan grave como la que vivimos no solamente en Colombia pero privativamente en nuestro país, es uno de los momentos más espantosos que podamos vivir, fundamentalmente por el grado de aturdimiento intelectual que hace que unas mayorías elijan a su verdugo, en contra de unas minorías silenciosas. Entonces, cuando todo está cerrado, como ocurre en un edificio cuando hay un incendio, siempre se busca una salida de emergencia. Por eso es un Diccionario Anarquista de Emergencia.

¿Cómo fue ese trabajo a cuatro manos, para definir qué iría y qué no en este diccionario?

ID: No obedeció a plan alguno sino más bien, fue dictado por el deseo y la obsesión y, por el diálogo que fuimos estableciendo con los textos. Lo imprevisible fue delineando el horizonte del libro y, así fuimos al encuentro de un lenguaje libertario porque, el anarquismo en primera instancia debe subvertir la palabra. Trabajar con Juan Manuel fue algo encantador, porque además de ser un gran poeta tiene un extraordinario sentido del humor. El diccionario es una creación colectiva porque reúne las voces de diversos anarquistas y tendencias del anarquismo, incluso de gente que no se reclama anarquista pero tiene el espíritu anarquista.
Hay un vínculo indisoluble entre arte y anarquismo. En ese sentido,

¿Cuáles serían las figuras imprescindibles del movimiento anarquista del siglo XIX?

JM: Hablar de los vínculos del anarquismo y el arte daría para una historia de lo mejor del pensamiento humano. Federico García Lorca decía que todo poeta es anarquista y yo creo que todo artista lo es. En los albores del pensamiento anarquista del siglo XIX, hay una figura que cada vez me resulta más conmovedora y es Louise Michel, una de las heroínas más extraordinarias que haya dado la humanidad, con una capacidad de entrega que sólo se encuentra en los anarquistas pero, a la vez, hacía unos poemas de exaltación de la libertad, sin llegar a rozar jamás la obviedad que es lo que está cercano al panfleto. Yo creo que ella tiene un talante muy parecido al de Rimbaud, su coetáneo. A partir de allí, se desgranan figuras como el impresionista Pissarro, algunos de los surrealistas. Por supuesto, Antonín Artaud, Benjamin Perret, los poetas de la Generación Beat y, teóricos de la estética como Herbert Read. Si uno mira por un espejo retrovisor, el camino del arte está lleno de insatisfechos.

ID: Se dice que el anarquismo político empieza en el siglo XIX, a partir de Proudhon y Godwin
pero, podríamos encontrar una prehistoria del anarquismo. La actitud histriónica de Diógenes, el de El Tonel, se anticipa a lo que llamamos hoy el happening, y se acerca a una corriente del pensamiento anarquista conocida como anarco-individualismo que, es una renuncia al poder y que, se vale de la palabra para desmitificar a las vacas sagradas de su tiempo. Diógenes, de manera sarcástica y festiva se burla de Platón. Godwin mantuvo una estrecha relación con los románticos, influyó en poetas como Shelley, Blake y Coleridge. Proudon estuvo vinculado a pintores de la talla de Courbet.Baudelaire fue admirador de Proudon. Bakunin tuvo una gran amistad con Wagner, Turgueniev y George Sand. Kropotkin se relacionó con poetas como Mallarmé y escritores simbolistas que colaboraban en periódicos anarquistas como La Revuelta, dirigido por Jean Grave. Los expresionistas, los impresionistas, los surrealistas,los dadaístas, los situacionistas, el movimiento provo, e incluso manifestaciones que vincularon el arte y la política en los movimientos estudiantiles en los años 60 como Abbie Hoffman, bebieron del anarquismo.
Perdura fundamentalmente el carácter levantisco y rebelde en muchas instancias de la vida contemporánea. Si uno se asoma a los movimientos ambientalistas, todos tienen una estirpe anarquista y van en contravía de los pases hipnóticos de los grandes poderes que, precisamente son los que están contaminando la atmósfera.

Ustedes hablan de anarquismo contemporáneo, ¿es eso posible?,¿qué perdura del pensamiento anarquista?

JM: Yo creo que sí. Perdura fundamentalmente el carácter levantisco y rebelde en muchas instancias de la vida contemporánea.Si uno se asoma a los movimientos ambientalistas, todos tienen una estirpe anarquista y van en contravía de los pases hipnóticos de los grandes poderes que, precisamente son los que están contaminando la atmósfera. Puede que sus raíces sean remotas pero no se han olvidado. Henry David Thoreau fue sin duda, el propiciador de una idea sobre el medio ambiente, a través de su libro sobre la vida en los bosques que es Walden.

Más allá de lo programático en lo cual se quiere encasillar al anarquismo, la vida está llena de elementos anarquistas. Por ejemplo, el azar es anarquista, no lo controlamos jamás y nos depara bellas libertades; el gato es un anarquista de los tejados, uno jamás se imaginaría a un gato policía, de pronto detective (risas); el viento es absolutamente anarquista, no respeta fronteras,no necesita visa para ir una noche de un país a otro; el tiempo, a pesar de que el hombre se ha inventado el tiempo mecánico de los relojes; Luis Vidales que, se espantaría si supiera que lo estoy involucrando con los anarquistas porque era un comunista ortodoxo, decía que los relojes pierden el tiempo y, realmente el tiempo no admite sobre él ningún gobierno. Y, por supuesto, figuras emblemáticas,creadas por la fabulación de un artista, como El Quijote que para mi es el gran caballero libertario.

En el diccionario aluden a la imaginación política. En la historia de Colombia pocas veces hemos acariciado esa combinación.¿Qué piensan de la imaginación política y, cómo podría actuar en el país que tenemos?

ID: Tal y como están las cosas en Colombia que estamos sitiados entre dos autoritarismos, de un lado la derecha más bárbara que, está recapitulando una nueva violencia en Colombia como la que vivieron nuestros abuelos y, de otra parte, la izquierda igualmente autoritaria que, de alguna manera ha legitimado con su actitud el salvajismo de la derecha; pienso que el anarquismo tiene mucho que decir. Hay que prender hogueras de resistencia frente a esos autoritarismos, hay que luchar por la libertad, sobretodo cuando la libertad está como la naturaleza, en peligro de extinción.

JM: Yo creo que desgraciadamente la imaginación política en Colombia hace tiempo mató su niño. En los momentos en que ha habido imaginación política, por ejemplo, en el inicio del partido comunista en Colombia, a través de la imaginación poderosa y lírica de Luis Tejada, resultaba incomprendido,porque el encallecimiento espiritual y mental que sufre el político en Colombia es una cosa pasmosa. Jorge Eliécer Gaitán, en la tesis de grado que hizo sobre el socialismo, decía algo brillante, nuestro pueblo cierra los ojos a la realidad no tanto por el temor de lo que va a ver sino por el temor de no ver nada. Eso demuestra que hay una carencia de imaginación en nuestros políticos, tanto los de derecha como los de izquierda. Yo creo que lo que más necesitaría la vida política de este país es precisamente imaginación. Imaginación quiere decir crear imágenes y, son imágenes poderosas, colectivas, asociativas, de las que estamos necesitados. Cosa que lamentablemente la izquierda de este país está muy distante de tener, es una izquierda chata, obtusa y prepotente que muchas veces, se toca con la derecha precisamente por eso.

Tratándose de un diccionario anarquista, ¿qué espacios han dejado en blanco para que sea un libro abierto, dispuesto a ser reinventado?

ID: Seguramente se nos quedaron en el tintero muchas palabras y muchas biografías. Por ejemplo las palabras: diablo, soledad, silencio, que podrían ser leídas desde un punto de vista libertario.

JM: Héctor Rojas Herazo decía que los diccionarios había que leerlos como una novela. Él tiene un texto de amor por la lengua viva que, es lo que generalmente no está en los diccionarios,los diccionarios parecen una suerte de taxonomía, oficio de entomólogos, palabras cruzadas por un alfiler como hacen con las mariposas, no con las libélulas (risas). Lo bueno de este diccionario es que nos tomamos muchas libertades de inventar ciertos neologismos, de jugar con el lenguaje pero, buscando que sus raíces no sean caprichosas. Una palabra lleva a la otra y puede ser las dos orillas, pero también permite crear una tercera, la del lector imaginativo. Es un diccionario que plantea más preguntas que respuestas. No es un diccionario para solucionar las dudas a alguien, como lo hace el Diccionario Etimológico de Corominas que lo adoro, creo que es el diccionario más bello que hay, o el segundo, porque ahora salió uno muy bonito que se llama Diccionario Anarquista de Emergencia (risas).

ANARQUISTA: Es el observador que ve lo que ve y no lo que es costumbre que se vea. Y razona sobre ello. Paul Valery

BOMBA: La bomba es ahora el símbolo no de la anarquía sino del poder totalitario.Herbert Read

GUERRAS: Únicas diversiones de los reyes en las que toman parte los pueblos.Jules Renard

PODER: Ningún poder. Un mínimo posible de saber y el máximo posible de sabor. Roland Barthes

PRINCIPIOS: Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros. Groucho Marx


Origen : Catedra libre - Université Industrielle de Santander (UIS), Bucaramanga, juin 2008, N° 110 (http://www.uis.edu.co/portal/catedra_libre/junio2008/articulo8.html)



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